jueves 20 de noviembre de 2008

el creyente

En una mañana fría de invierno un muchacho discute con su madre. La discusión era tan simple como complejo lo era el tema. Ella le pedía que, como hace varios años ya, fueran a la liturgia dominical del barrio, esa misma que no se perdió ningún domingo durante los años de su infancia y ya entrado en adolescencia. La madre como creyente ortodoxa de su fe, e incondicional devota, exige que se levante que ya era tarde:
_.“Dale nos va a traer suerte”, le dice
_. ¿Suerte de que, si nos cagamos de hambre?, ¿donde esta tu Dios?, responde
No pasa ni una milésima de segundo que se escucha un estruendo
_.¡¡Pafff!!
Y se va, dejando a su hijo con una furia incontrolable.
Una fe la cuál le habían acuñado a fuerza de golpes, la misma que nunca fue cuestionada y método que también ponía en práctica con su hijo, claro está, y que ahora veía con los ojos exaltados de rabia.
El joven no duda un instante se levanta, se pone unos jeans gastados, adrede, un buzo, una campera y sale visiblemente ofuscado.
_. ¿Adonde vas?, le grita
_. (Muchachito insolente no entiendes nada)
El joven molesto por lo sucedido sale de su casa hacia algún lado, no lo sabe, algún lugar donde se sienta cómodo, seguro, contenido.
_. Porque tengo que ir a escuchar a un cura que ni siquiera me cae bien.
_. A escuchar sus palabras de su Dios.
_. ¿Existe?, ¿donde esta, entonces?
Sin querer se va haciendo conjeturas que ni siquiera tienen respuestas o tienen varias a la vez. Mientras camina ve a una mujer anciana pedir limosna, saca unas monedas y se las da (le recuerda a su abuela que ya no está con él).
No sabe porque pero su Dios parece ser bueno solo para algunos, mientras que otros sufren, de ser así no vería tanto dolor sangrando por las veredas, sería del todo compasivo tal como se lo dijo su recordada abuela.
“por algo será, algo que no logro entender”.
“Tal vez Dios es todo ese vacío cósmico que esta sobre nosotros”.
“o será esa fuerza que moviliza las cosas desde un principio”, como se lo dijeron sus profesores.
Y así pasaron horas.
…..
….

.
.
.
De algún modo debía ser Dios….

Movido tal vez por esa misma fuerza, la cuál no encontraba respuestas va caminando por la calle hasta llegar a ¿su objetivo?, o ¿quien lo llevo allí? Sin darse cuenta golpea la puerta.
_.toc toc.
_. ¡Hola querido!, ¿Cómo estas?
_.Bien, ¿su hija?
_.Ya te la llamo, recién llegamos de misa
_.¿?
Cuando la ve llegar el muchacho esboza una sonrisa, recuerda el porque llego aquí, que lo trajo. Era Dios sin dudas. Aún no sabe ¿quien es? y ¿donde esta?, pero sabe que existe. Levanta la vista y dice:”gracias”, la joven que no sabe que es lo que sucede le pregunta:
_. ¿Estas bien?
_. (La mira a los ojos)Ahora si,…. más que bien.

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